PROYECTO ANANDA (आनन्द)

ESCUELA DE VIDA "ANANDA" es un Modelo para una Nueva Manera de Vivir, colaborativa e intuitiva. El nuevo paradigma nos conduce hacia un camino colaborativo en vez de competitivo e intuitivo en vez de racional. Por lo tanto este Modelo contempla el desarrollo humano desde un punto de vista holístico y plantea el desarrollo social, desde la participación colectiva, en base a ideas genuinas y armonizadoras con el entorno, como un Todo que tiene en cuenta a cada una de sus partes.

ANOCHE SOÑÉ...





Llevo desde los 16 años escribiendo mis sueños. Al principio no los entendía pero poco a poco, con la práctica, con la ayuda de otros compañeros de camino fui aprendiendo a descifrarlos. Desde hace unos años mis sueños son lúcidos o lo que es lo mismo, soy consciente durante el sueño que estoy soñando. Esto me ha llevado a experimentar procesos de regresión, a hacer constelaciones o a premonizar “el futuro” dentro del mismo sueño. Ya no solo a ver el proceso evolutivo que estaba teniendo sino a sanar dentro del mismo sueño e incluso a ver escenas resueltas en otro plano como adelanto de lo que acontecería en este plano si dejaba que sucediera, si abandonaba las resistencias. Soñar para mi es la gran vía de comunicación con el Ser. Es la forma de comunicarme con otros seres que por la distancia física, porque están en otros planos o por diferencias vibracionales no puede ser de otra manera. Soñar es conectar realmente con la Realidad, despertar de un sueño al que llamamos equivocadamente realidad. Porque desde ahí es desde donde podemos construir el Mundo que queremos, transformándonos primero.


SEMANA 1



Soñé que me iba a New York huyendo de las adversidades, del sufrimiento que conlleva adentrarse en la sombra que cuesta tantas veces enfrentar, de la ingratitud de algunas personas a las cuales intentas ayudar. Me fui de la mano de aquello que más me gusta de mi para vivir “en paz”. Sin embargo, y como otras veces, apareciste en voz en off diciéndome “¿Qué? ¿Huyendo otra vez? Te vas con lo que te gusta ¿es que no piensas afrontar lo que te cuesta? ¿Piensas que vas a ser plenamente feliz con tan solo la mitad? Pues tu misma..” Me lo dijiste como un padre, un maestro o gran amigo con cierto tono de dureza. Tus palabras se clavaron en mi en aquel sueño y me quedé cabizbaja sin saber qué hacer. Entonces otra voz en off me dijo “te ha llegado ¿no?”. “Si” le respondí tragando saliva. “Pues ya sabes de donde proviene esa voz. Está en Madrid y si quieres seguir su consejo ya sabes lo que tienes que hacer” me respondió. Miré al horizonte y añoré mucho… y sentí como por mi mejilla caía una significativa lágrima. Cuando me desperté a la mañana siguiente, encontré, como por azar, en Internet, este cuento y por eso esta mañana te he escrito con esa alegría consciente. Gracias por abrirme por enésima vez los ojos y hacerme volver al lugar donde debo nacer como una saludable y libre mariposa. Gracias por hacerme entender que no puedo evitar el sufrimiento a nadie, aunque nazca de mi corazón, porque con ello lo único que conseguiría es anularle su capacidad de volar. Gracias porque, a través de sueños, también estás para traerme luz y ser consciente de que lo único que puedo hacer es acompañar y acompañarme conscientemente. Gracias compañero por este regalazo. Gracias. Esto si es acompañar y amar.


"EL CAPULLO Y LA MARIPOSA"



“Un hombre halló un capullo, lo recogió con sumo cuidado con una hojita verde y se lo llevó a casa, con la ilusión de poder observar el proceso de transformación del capullo en mariposa.

Cierto día, algo diminuto apreció. El hombre se sentó y observó durante algunas horas cómo la mariposa luchaba forzando su cuerpo a través de la diminuta apertura del capullo.

Parecía que no se daba ningún progreso. Era como si la mariposa no lograse salir. Estaba atascada y sufriendo.. El hombre, bondadoso, decidió ayudar a la mariposa. Tomó unas tijeras y cortó lo que faltaba para que pudiera salir el cuerpecito de la mariposa. Y así fue: la mariposa salió con facilidad.

Pero su cuerpo era pequeño y retorcido, y sus alas estaban como aplastadas. El hombre continuó observando a la espera de que, en cualquier momento, la mariposa agitase sus alas. Pero nada pasaba. De hecho, la mariposa estuvo el resto de su vida arrastrándose en su retorcido cuerpo, sin poder volar.


Lo que el hombre no entendió, a pesar de haber actuado movido por su corazón y urgencia, es que el pequeño capullo y la lucha requerida para salir del pequeño agujero, era la manera en que Dios inyectaba fluidos del cuerpo hacia las alas, de manera que se fortaleciera, para dejarla lista para volar y adquirir su libertad. Libertad y vuelo sólo llegarían después de la lucha. Privando a la mariposa del combate, el hombre la privó de su salud y libertad.”



SEMANA 2





"TERCERA OPCIÓN"



Diferentes personas teníamos que representar una misma escena. Entre el público estaba el director con representantes y gente del teatro. Era como un casting. El director estableció el orden de actuación, teniendo la deferencia de dejarme la ultima con la intención de darme más tiempo para que me lo preparara bien. El ejercicio nadie lo conocía y fue el propio director quien lo explicó en el momento. La escena consistía en decidir qué hacer. Un mismo escenario y dos posibles opciones, en apariencia. El escenario era un dormitorio, con una gran cama, con colcha blanca. Encima una maleta vacía abierta y ropa dispersa por toda la habitación. Se trataba de decidir si hacer la maleta con esa ropa y salir de escena o no hacer esa maleta y quedarse en escena. Tanto si tomabas una decisión u otra debías dar los motivos. Mientras los demás compañeros actuaban, y sabiendo que me tocaba la última, me concentré y comencé a pensar que postura iba a tomar, como lo iba a plantear, que me iba a poner. Ir o quedarme, hacer la maleta o no. Estando en esa reflexión me requieren algunos amigos para hacer X cosa y yo acudo, luego el requerimiento vino por parte de compañeros de trabajo y al final fueron los familiares quienes me reclamaron.

Estaba terminando de hacer un favor cuando una actriz me dice “el director me ha dicho que ahora te toca a ti y que salgas de inmediato”. Me entró agobio. No tenía nada preparado, ni la ropa que me iba a poner, ni la postura que iba a tomar, todo desordenado y todos requiriéndome por todos lados. Pasados unos minutos, la actriz volvió a reclamar mi presencia “el director me ha dicho que como no salgas ya, se va y te pierdes la prueba”. Dios mio que agobio. Me pongo el pantalón negro y veo que está roto, busco un sujetador y no encuentro el mio. Al final me pongo el pantalón roto y un sujetador, que apareció de la nada, azul marino, una camiseta que pille por ahí y de mano de todos los actores salgo escena ante la cara de cabreo del director dispuesto a irse. “Está bien, dejarme sola” dije a mis compañeros y me puse a actuar simplemente dejándome llevar por la intuición y el corazón y con mucho coraje.

Se hizo silencio, se encendió el foco que me iluminaba y comencé la actuación. Primero visualice la escena, la maleta, la cama con la colcha blanca, la ropa dispersa y yo misma en ese silencio que presidia el espacio. Con mucho valor, comencé a desnudarme. Primero me quite el pantalón, enseñando al publico el tremendo agujero que tenia y me puse una falda-pantalón negro que encontré en el suelo. Después me quite la camiseta, dejando a la vista el precioso sujetador azul marino de encajes que mágicamente apareció en mis manos. Entonces el director se incorporo de su asiento, no dando crédito, con los ojos y la boca bien abiertos. Tranquilamente me puse a hacer la maleta con toda la ropa dispersa, la cerré y la tiré fuera del escenario. Hice la preciosa y gran cama con colcha blanca, alisando bien las arrugas, miré a mi alrededor para comprobar que todo estaba bien ordenado y limpio y me dirigí, en falda-pantalón y sujetador azul marino, hasta la cabecera del escenario. Mire al director y le dije “me quedo, porque esto es todo lo que necesito para ser feliz”. Había una tercera opción y además ese director eras tú.

 SEMANA 3

 

"CONSTÉLAME"


He tenido una noche muy movida. Me he despertado muchas veces, muy agitada. Soñaba con cosas que él está viviendo en colores oscuros, luchas con su subconsciente y yo viendo como luchaba sin poder hacer nada. Después me he visto realizando una constelación con mi Maestra, en una gran sala de madera muy luminosa en la que había mucha gente y estaban Salva y él como espectadores. Fue una constelación muy entregada y como siempre, yo con el papel más comprometido. Casi al final de la constelación, después de ver niños recién nacidos, carritos de niños, niños en tronas, a la persona a la que representaba (era yo claro), tenía dos niñas muy hermosas y sanas pero la más pequeña no quería alimentarse, refrenaba su apetito y yo me preguntaba ¿Cómo está tan hermosa si no come?. Era una niña-bebe muy independiente y adulta. Un bebé de pocos meses que no necesitaba alimento humano para vivir. No entendía (ahora entiendo, es mi espiritualidad mi adulted). Entonces de repente, me veo caer en una sima del fondo del mar, de espaldas y a velocidad del rayo. Fue angustioso, tremendo, iba cayendo y veía los rayos del sol reflejándose en el agua, en las paredes de la sima, no llegaba al fondo, no había fondo y seguía cayendo y cayendo mientras en la constelación rompia a llorar con amargura. Entonces una mujer, faltando al respeto, interrumpio la constelación y mi Maestra la paro porque ya era la hora de irse. Se viene donde estoy, en el suelo tirada destrozada, y le digo llorando a mi Maestra “ha sido horroroso, primero era yo quien caia convirtiendome en un bebe al cual habian tirado a una sima”. “Lo se” me contestó ella. “Ha sido una regresión ¿verdad?” le digo. “Si” me contestó, “una regresión a tu nacimiento, es un indicio del miedo que te da nacer a tu nueva vida”. “Madre mía” dije. Entonces me levante y pase por delante de ellos. El estaba cabizbajo, inmóvil. Me fui al cuarto de baño a hacer pis, pero no tenia nada que echar. Me lave la cara y en ese momento entra Salva que me dice “muy bien Lola, eres una mujeraza”. Me tocaba orgulloso y con una sonrisa de satisfacción magnifica. Detrás de Salva entró él y entonces mirándome con dolor en la cara me dice “Quiero que me hagas una constelación de mi vida entera”. Me quedé de piedra. Ahí termina el sueño.


 SEMANA 4




"EL PRINCIPE MAYA"


Estamos él y yo junto con más gente en una casa. Se acerca a mí y mira un amuleto que llevo puesto al cuello y entonces me fijo en los suyos. Lleva muchos y se lo comento: “Son todas las protecciones que llevamos. Nuestros escudos, las fronteras internas que nos impiden avanzar”. Luego miro la palma de su mano derecha y veo que está llena de rayas. Le digo: “A ver, déjame ver, cuantas lineas tienes dios mio”. Me doy cuenta de lo que esto significa, su gran masculinidad y la cantidad de camino andado. Está en su última reencarnación. Entonces, mientras habla con otra gente le digo que me dé su mano izquierda, pegándome un susto enorme al descubrir que, no solo estaba repleta de líneas sino que, tenía en la base 5 símbolos mayas que correspondían a los símbolos kin del sincronario maya. Entendí que tiene un destino muy amplio y grande y una misión muy especial pues proviene de una jerarquía muy antigua de sumos sacerdotes, es el mensaje que veo en ese momento. Me quedo estupefacta y le digo “¿Pero te has visto esto?”. “¿El que?” pregunta. “Lo que tienes en esta mano” le digo. “Ah si, estoy lleno de marcas” y se echa a reir para que los otros se rían. “Pero no dejo de ser atractivo por eso ¿no?. Hasta tu estás seducida por mi” me dice. Se sigue riendo y se da media vuelta. Entonces le digo “no se trata de eso es que no te das cuenta de quien eres, esto es muy gordo”. Me echa el brazo por el hombro y me dice desenfadado “bueno, no vas a quererme menos por eso. Vamos”. A él no le importaba saber que procede de una rama muy antigua de la humanidad y que tiene una misión sagrada que no está cumpliendo. Solo le importa que le quieran y todos estén pendiente de él. Me pareció muy grave el tema porque era como despreciar a todos esos ancestros por los cuales ahora está en este momento y en este cuerpo y con una misión muy determinada que no está cumpliendo.

SEMANA 5

"EL CUBO BRILLANTE"



Nos dieron una especie de cubo brillante, que era el talismán que debíamos llevar siempre y luego nos regalaron un puzle a cada uno con el número 6, en grande arriba a la izquierda, y una voz en off nos dijo: “Anda, tomad, me dais pena, es muy fácil de resolver, no vayáis a buscarle ahora más pies al gato”. Si, pensé, tan fácil como entender que nos dice el número 6. Anda, es el número del Alma Humana, del amor y el sexo, del matrimonio, de las decisiones,…. tomar consciencia, eso es lo que debemos hacer, es la manera de tomar un camino, una decisión. Nos han puesto la creación en nuestras manos. Es nuestro talismán, nuestro proyecto,……guau….Ahi me despierto, con las manos en símbolo de gassho.

 SEMANA 6

"SOLO TE AMO A TI y......MUCHO"

Estoy comprando en un mercado al aire libre. He cogido en un puesto dos calabacines. Me encuentro a una mujer joven, morena, de pelo liso, menuda y más baja que yo que me pregunta si conozco ese gran puesto, me señala uno, que está dirigido por un chico un poco gamberro y payasete. Miro el gran puesto de ese mercado y comprendo lo que y a quien representa. Entonces la chica me pide que le acompañe a ver ese puesto. Miro cada mercancía y le digo señalando “Esto es lo que ofrece este puesto del mercado, un calabacín y una berenjena, pero yo no compro porque ya cogí dos calabacines en otro puesto”. Me quedo comparando los calabacines y pienso “pero si son mejores estos que los que compre”. En ese mismo puesto ví también enormes calabazas y pensé “voy a comprar una, esto si que es bueno”.

Sigo mirando la mercancía y veo muchas fresas, muchas cajas de fresas, algunas congeladas o con moho. Sin embargo yo les quitaba lo feo y me quedaba con lo bueno echándolas en una bolsa para pesarlas y comprarlas. De hecho me comí alguna y estaban riquísimas. Entonces se acerca el chico payasete, el director del puesto, y me dice “¿vas a comprarlas? ¿No te importa que estén feas?”. Yo pensé “que poco valora su puesto asi como va a vender, que despreocupación” y le contesto “hay más bueno que malo y la parte buena es deliciosa”. Me mira picarón y asombrado, me coge la bolsa para pesarla y vuelve a mirarme como entendiendo.

Mientras me pesaba las fresas vi que en ese puesto había tres peras estupendas y también había ciruelas maduras en perfecto estado.

Me pesa las fresas, le pago, seguimos hablando y la chica desaparece. Entonces el chico me enseña su barrio desde las alturas de la ciudad. Es un barrio-barrio pero me gusta tal y como es. En ese momento, de mayor complicidad y disfrute, aparece en escena un ex amante de la Universidad, por el lado izquierdo. Al verle pienso ¿me importa realmente que me vea con este chico que va desaliñado y sin dinero apenas? El de la Universidad iba vestido impecable como siempre y con los bolsillos repletos de dinero. Entonces me digo interiormente “no, que me vea con él no tengo de que avergonzarme, no me importan las críticas, con él me siento muy bien”. Asi que el de la Uni pasa por delante de mi, mirando al chico de forma algo despectiva y me saluda efusivamente. Quiere hablar conmigo y que le acompañe. Entonces miro al chico, le doy mi mano, me la agarra fuerte y le digo al de la Uni “pues vamos a hablar todos caminando”. Asi que nos ponemos a caminar los tres juntos. Yo en el centro, el chico a mi derecha y el de la Uni a la izquierda también agarrado a mi mano solo que entre medias había un pañuelo.

Pues bien, vamos caminando los tres agarrados de la mano y en estas que el chico, casi llegando a la casa donde me crié, sin apenas fuerzas y con muchas dudas me dice “Vete con él, tiene mucho más que ofrecerte, yo no valgo apenas”. Entonces le agarro fuerte la mano, le hablo muy dulce y amorosa para terminar besándole con mucha ternura y amor mientras le digo al oido “solo te amo a ti y …mucho… no lo olvides”. Fue decirle eso y comenzar a enderezarse. Se colocó debajo de un árbol, enfrente de mi casa, y me dijo con mucho amor pero agotado “vete con él, tienes que irte, te espero aquí”. Como no quería irme, dos mujeres de mi familia me dicen “vete tranquila, nosotras nos ocupamos de él”. Fue entonces cuando nos soltamos de la mano y fue en ese momento cuando el pañuelo que había entre las manos del de la Uni y yo se cae entrelazándonos los dedos en señal de confianza.

Comenzamos a caminar, miro mi antigua casa, y veo que está super protegida por tres mujeres magas que me impresionaron mucho, dirigidas por mi madre que estaba arriba sin dejarse ver. Había mallas metálicas y estas mujeres eran muy sabias, muy antiguas y se conocían todas las estrategias. Protegían la casa por tres lados diferentes y nombraban a esas energías negativas con nombres desconocidos para mi. Sabía que había mucho peligro pero que estaba muy protegida y en buenas manos. Por primera vez, sentí esa unión con la vida en su totalidad y de forma muy profunda. Fue entonces cuando senti la gran protección que tengo y que por eso no tengo que tener miedo a avanzar. También comprendí que si esas energías oscuras tan potentes habían aparecido es que la misión que tenía era bien importante.

El de la Uni me conduce hacia un lugar pero ya no es el mismo sino otro, un amigo de otro lugar y de otra Universidad. Aparece su hija Maria, en ese momento, y me da una alegria enorme. Le doy la mano soltándole la mano a él y comprendo que va a ver a una mujer en la Uni, una discipula suya, seguramente Pilar, que va a ser mi compañera y protectora inseparable en la Universidad. El en todo momento se preocupa porque Maria me atienda. El me dice que por qué no cambio de bolso y me pongo ropas más elegantes y yo le digo que “solo la sencillez y la humildad tienen cabida en mi vida. Es asi como quiero estar y no pienso transigir en esto”. Lo comprende y no insiste.


Para llegar al lugar al que me llevaba, la nueva Universidad, mi nuevo trabajo, tuvimos que pasar por un campo donde estaban un hombre y una mujer vagabundos heridos y un perro descuartizado pero en movimiento. Todos eran como zombies y querían atacarnos. María y yo pasamos agarradas de la mano a paso acelerado mientras él iba más rezagado y con confianza. Al final todos pasamos y solo se quedó en un susto. Llegamos a la Uni, muy moderna y bonita, muchos papeles, reuniones, etc y me veo entrando a una conferencia en un salón de actos. El se pone al lado de una compañera de su edad y su hija se sienta conmigo mientras me acaricia con su cara en una actitud de complicidad maravillosa. Comienzan a discutir dos mujeres en la sala, mientras fumaban, no dejan que comience el acto, yo no doy crédito de la falta de respeto y humanidad que se respira, de la falsedad, de la agresividad. Nadie ponía orden y claramente se veía que era una falta de orden sistémico. Asi que me levanto y alzo la voz muy alto diciendo lo que estaba pasando realmente. Una de las mujeres se calla y se sienta. La otra se echa a llorar delante de una estantería repleta de libros mientras dice “pero si tenemos hasta polvo como nos va a ir bien entonces”. Las estanterías si están repletas significan que se realizarán mis más preciados deseos, en este caso “que se sanen”. El polvo significa pobreza de espiritu, es la disgregación de algo inerte, por lo que simbolizará la muerte de sus Egos.


Ahí comprendi que mi misión había concluido. Ya se estaba produciendo la muerte de lo antiguo para dar paso a lo nuevo, mi misión alli daba por concluida y fue entonces cuando me encaminé, yo sola, por una rampa en pendiente ascendente hacia fuera, hacia la luz, hacia la persona que realmente amo y me ama, hacia el chico joven que me estaba esperando debajo del árbol, completamente erguido y recuperado para continuar juntos la misión al aire libre, en libertad. Entonces entendí para qué tengo que ir a la Universidad. Es parte de mi misión en la tierra: poner orden sistémico donde se me necesite. Y en este caso es en el lugar de trabajo, de vida, de mi amigo. Es lo que la vida me pide que haga por él, para que sea más feliz.

Cuatro años después puedo decir que todo se está cumpliendo, desde el principio, tal y como había sido soñado. Es la forma que tiene la Vida de decirte “Confía” cuando la confianza escasea.

SEMANA 7



"ESTO ES NI MÁS NI MENOS ¡QUE UN SUEÑO!"

Estabas haciendo algo en una mesa y al pasar por delante me dices “Lola, mira nuestro proyecto, ya lo he terminado”. Miré y vi una montaña que era escalada por un muñequito muy gracioso, el cual saltaba, al llegar a la cima, sobre tres ranas: una rana padre, otra madre y una ranita encima. Las ranas miraban al Este pero el salto iba de oeste a este. En el sueño estuviste bastante tiempo concentrado y ensayando, perseverantemente, la fuerza exacta que necesitaba ese muñequito para escalar esa montaña y saltar sobre esas ranas. Ese muñequito de azucar, tan gracioso y entrañable eras tu cariño. Encontraste la “fuerza exacta” que necesitabas para  “saltar”. 

La Rana representa la Armonía y la espiritualidad. La rana enseña a “saltar” del materialismo (de occidente) a la espiritualidad (de oriente) y a encontrar el vínculo entre ambos. Del Atardecer al Amanecer, de la noche oscura del alma al Despertar. Puede ayudar a la adaptación a una nueva manera de vivir o simplemente a una nueva manera de ver las cosas. Su poder consiste en dar armonía frente a una situación nueva. Elemento: Agua, lo emocional. Ese agua que te fuiste a buscar en otro “sueño”.


SEMANA 8



"CUANDO EL CUERPO HABLA...."


“Escucha al cuerpo, él te indica el camino a seguir, atiéndelo y todo irá bien”. El cuerpo y la mente enferman cuando lo que quiere el alma no está alineado con lo que quieren ellos. Por eso hay que escuchar al cuerpo, para alinearse con ese sentir interno.


Esta noche el sueño lúcido me ha mostrado bien claro el motivo de mi cansancio, el no querer hablar de trabajo y me muestra el sentir más profundo, el camino a seguir.

Estoy en casa, no quiero más que estar en la cama o tumbada en el sillón, nada me motiva, nada me hace vibrar como para ponerme en acción, mi cuerpo está débil, muy débil y cada día más a pesar de la acupuntura o los intentos de los terapeutas por activarme. En un momento dado, suena el teléfono, son las amigas que conocí en el Centro donde suelo acudir. Me dicen que esa noche hay una fiesta, que me vaya con ellas, que lo pasaré bien porque además van a ir hombres muy interesantes (médicos, empresarios, arquitectos,….). Al final acepto el juego y me voy a esa fiesta. Me veo hablando con unos y con otros. Si, son hombres cultos y educados, elegantes y simpáticos, me veo hablando con ellos, con mis amigas en una gran sala blanca que se transforma en una casa-centro en cuestión de segundos. Entonces veo como llega un hombre de pelo rubio, parece el Superior, es el Superior, el Jefe, viene a supervisar el trabajo de ese Centro que visito con asiduidad. Ha observado el trabajo que se hace ahí al detalle, veo a todos los trabajadores y amigos escucharle atentamente. Entonces presto toda mi atención y escucho lo que dice. Se dirige al Director de ese Centro y le dice “habéis trabajado mucho pero para mejorar esto vas a trabajar menos, te quito esto y esto pero además vamos a reciclar todas las máquinas de aquí para modernizarlas y que el trabajo salga más rápido y sea más efectivo”. 


Termina la reunión y veo como cada una de mis amigas se van contentas cada una con su novio a celebrarlo. Yo en ese momento estoy sentada en una gran escalera, me vuelvo y un escalón más arriba veo al Director de ese Centro que sigue sentado. Le pregunto qué le parece la decisión del Jefe que le ha quitado trabajo y va a modernizar los equipos y él me dice “está bien, así ahora tendré más tiempo para estar contigo”. Al decir esto comprendo que soy su novia. Miro su boca y reconozco esos labios carnosos, es El, el de siempre. Se acerca a mi boca y me besa mientras me dice “No he querido presentarte a mi hermano el guapo porque entonces me dejarías y yo sin ti no puedo vivir, te amo demasiado para perderte”. Vuelve a besarme, le miro a los ojos y comprendo todo. Su temor a que le abandonara, al conocer su lado oscuro, le ha llevado a esconderme su lado más bello. Entonces le digo “eres tonto, yo también te amo, ¿no ves que no dejo de estar a tu lado?. Además, ahora si que me quedo más que nunca porque si este es tu lado feo, tu lado hermoso no le puede hacer sombra”. Nos besamos con mayor pasión, nos abrazamos y él no deja de repetir “no podría vivir sin ti, es lo único que me importa”. Sentía su sentir como propio, el trabajo, la gente, el lugar nos era indiferente. Lo importante era estar juntos, aunque fuera besándonos en esa escalera, abrazándonos, dejando pasar el tiempo sin hacer absolutamente otra cosa que estar juntos, juntos……


Me despierto y mi cuerpo habla “Quiero perderme con él a un lugar tranquilo para disfrutarnos sin tiempo para volver”. Aunque comprendo que aunque este es nuestro sentir mutuo en otro plano en este El no está sincronizado. Si, al cuerpo hay que escucharlo pero uno solo puede hacer su parte cuando la solución depende de varios. Por eso solo me queda seguir esperando, seguir invernando, hasta que El sienta que ya llegó el momento de aceptar la recompensa por tanto trabajo realizado tal y como en un sueño me mostraron los “nuestros”, para los que trabajamos: “vosotros mismos sois la recompensa, disfrutaros”.





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